Nació en 1977
Darwin Antonio Solís Benítez es agricultor y exsargento primero de la reserva del Ejército venezolano. El 6 de agosto de 2017, tras el asalto al Fuerte Paramacay, en Naguanagua, estado Carabobo, fue detenido arbitrariamente por funcionarios del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS) y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Las autoridades lo acusaron de participar en el ataque y le imputaron los delitos de traición a la patria, rebelión militar y sustracción de armas militares. Tras su detención permaneció recluido en la sede de la DGCIM en Boleíta, donde ha denunciado de manera constante haber sido sometido a torturas severas y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, incluidos golpes reiterados, asfixia y actos de coacción para obligarlo a firmar documentos sin permitirle leer su contenido. Su esposa, Silvia Marisol Benítez, ha acompañado el caso desde el inicio de su detención, denunciando públicamente las presuntas torturas, las condiciones de reclusión y los reiterados retrasos judiciales que han prolongado su privación de libertad. Posteriormente fue trasladado al Centro Nacional para Procesados Militares (CENAPROMIL), en la prisión de Ramo Verde, donde permaneció durante más de cuatro años, antes de ser trasladado al centro penitenciario Rodeo II y posteriormente al Centro de Formación del Hombre Nuevo «Libertador», en el estado Carabobo. Durante estos años, Silvia ha continuado exigiendo su libertad y el respeto a sus garantías judiciales, mientras el proceso penal ha estado caracterizado por una prolongada prisión preventiva y reiterados retrasos judiciales, con audiencias suspendidas y un juicio reiniciado en múltiples ocasiones durante varios años.

