Nació en 1973

Eduardo José Henríquez Pernía es capitán retirado de la Guardia Nacional de Venezuela y abogado. El 7 de enero de 2020, fue detenido arbitrariamente en las afueras de su residencia por presuntos funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Su familia no fue informada sobre su paradero durante aproximadamente 48 horas, lo que constituyó un período de desaparición forzada. Posteriormente fue presentado ante un tribunal militar y acusado de rebelión militar, siendo posteriormente procesado por traición a la patria e instigación a la rebelión. Durante los primeros meses de su detención permaneció recluido en la sede de la DGCIM en Boleíta, donde denunció haber sido sometido a torturas severas, incluidos abusos físicos, violencia sexual, golpizas prolongadas y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes. Como consecuencia de estas torturas sufrió lesiones graves, entre ellas una dislocación del hombro y lesiones en la cabeza y los genitales, por las cuales en repetidas ocasiones se le negó atención médica especializada. En abril de 2020 fue trasladado al Centro Nacional para Procesados Militares (CENAPROMIL), ubicado en la prisión de Ramo Verde, donde permaneció en detención prolongada y en períodos de aislamiento mientras su proceso judicial sufría continuos retrasos. En mayo de 2023, tras permanecer más de tres años privado de libertad, aceptó responsabilidad por el delito de instigación a la rebelión mediante un procedimiento negociado y fue condenado a tres años y cuatro meses de prisión, pena que ya había cumplido en exceso al momento de su excarcelación. Tras recuperar su libertad el 30 de mayo de 2023, denunció que seguía enfrentando restricciones debido a que su orden de captura permanecía activa en las bases de datos de los organismos de seguridad del Estado, lo que le impedía vivir libremente pese a haber cumplido su condena.