Lourdes Coromoto Villarreal García es una docente, dirigente sindical y activista de derechos humanos venezolana. En la mañana del 22 de mayo de 2025, mientras salía de su domicilio en la parroquia La Pastora de Caracas junto a su hija, fue interceptada por hombres no identificados que la obligaron a subir a un vehículo y se la llevaron sin identificarse ni presentar una orden judicial. Su familia quedó sin información sobre su paradero, lo que llevó a organizaciones de derechos humanos a denunciar su caso como una desaparición forzada. Antes de su detención, Lourdes había defendido públicamente los derechos laborales del profesorado, exigido mejores condiciones de trabajo y salarios, y participado en campañas que reclamaban la liberación de presos políticos. Asimismo, había respaldado los llamados de sectores de la oposición democrática de cara a las elecciones de mayo de 2025. Las organizaciones de derechos humanos denunciaron que su detención tenía motivaciones políticas y exigieron su liberación inmediata, subrayando que su activismo y el ejercicio de sus libertades fundamentales nunca debieron ser criminalizados. Tras meses de detención arbitraria, Lourdes fue liberada, pero su caso sigue siendo emblemático de la persecución contra docentes, dirigentes sindicales y activistas de la sociedad civil en Venezuela.

