Luis Manuel Vieira Camacho, cadete de la Academia Militar del Ejército, fue detenido arbitrariamente el 6 de febrero de 2025 junto con otros diez cadetes durante un operativo realizado por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Según el testimonio de su padre, Luis Manuel Vieira Rodríguez, los jóvenes fueron sacados violentamente de sus aulas, golpeados y trasladados inicialmente a la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda (La Carlota), donde habrían sido torturados antes de permanecer bajo custodia de la DGCIM. Dos días después fueron enviados al Internado Judicial Rodeo I, donde permanecieron privados de libertad. Sus familiares denunciaron que los once cadetes fueron acusados sin pruebas de integrar un supuesto movimiento militar conspirativo, señalando que el caso se originó por su participación en partidas del videojuego Call of Duty, hecho que las autoridades habrían utilizado para sustentar las imputaciones. Organizaciones de derechos humanos denunciaron graves violaciones al debido proceso y la criminalización de los jóvenes militares. El 23 de febrero de 2026, tras la aprobación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, los once cadetes fueron excarcelados junto con otros presos políticos, afirmando públicamente que eran inocentes y que durante todo el proceso fueron vulnerados sus derechos fundamentales.