17 años
Carlos Daniel Fernández Hernández, 17 años al momento de su detención, era cadete de primer año del Batallón Leander de la Academia Militar del Ejército cuando fue detenido arbitrariamente el 6 de febrero de 2025 (según el testimonio de su madre; otras fuentes señalan el 7 de febrero de 2025) por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). De acuerdo con el relato de su madre, Ana Luisa Hernández Tillero, fue sacado por la fuerza de la Academia Militar junto con otros cadetes y permaneció en desaparición forzada durante aproximadamente once meses, período en el que su familia desconoció su paradero y no pudo comunicarse con él. Inicialmente permaneció recluido en la sede de la DGCIM en Boleíta y posteriormente fue trasladado al Internado Judicial Rodeo I. Su madre denunció que, durante su detención, Carlos fue golpeado y torturado para obligarlo a incriminar a otras personas, sufriendo lesiones en la columna producto de los malos tratos. A pesar de ser menor de edad al momento de los hechos, fue imputado por terrorismo y traición a la patria, presentado únicamente por vía telemática y mantenido privado de libertad sin que se celebrara juicio. Organizaciones y medios de comunicación han señalado que su caso forma parte de la detención masiva de cadetes vinculados sin pruebas a una supuesta conspiración contra el gobierno venezolano, denunciando graves violaciones al debido proceso, a las garantías especiales de protección de niños y adolescentes y a la prohibición de la desaparición forzada.

