Urselis Valdez fue víctima de violencia estatal el 8 de septiembre de 2022, cuando presenció la ejecución extrajudicial de su hijo, Omar Daniel Pérez Valdez, durante un operativo policial llevado a cabo por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Caracas. Según su testimonio, Omar Daniel estaba desarmado y se había rendido cuando los agentes le dispararon, a pesar de las súplicas de ella para que le perdonaran la vida. Tras el asesinato, las autoridades presentaron el hecho como el resultado de un enfrentamiento armado, una versión que la familia ha rechazado sistemáticamente. Desde aquel día, Urselis ha liderado una búsqueda incansable de verdad y justicia, denunciando públicamente las circunstancias de la muerte de su hijo y acompañando a otras madres cuyos hijos también han sido víctimas de presuntas ejecuciones extrajudiciales. A través de la organización Madres Poderosas, ha transformado su pérdida personal en una labor de defensa contra la impunidad y en favor de los derechos de las familias de las víctimas. Años después del asesinato, continúa exigiendo rendición de cuentas y denunciando la falta de respuestas judiciales efectivas.
