28 años

El 5 de mayo de 2015, María Bravo Puello perdió a su hijo, Julio César Armas Bravo, durante un operativo llevado a cabo por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) en El Valle, Caracas. Según su testimonio, Julio César dormía en el interior de la vivienda cuando los funcionarios irrumpieron por la fuerza y le dispararon. Posteriormente, las autoridades informaron que había fallecido durante un enfrentamiento armado; sin embargo, María ha rechazado sistemáticamente esa versión, sosteniendo que su hijo estaba desarmado y fue víctima de una ejecución extrajudicial. Desde su muerte, ella se ha dedicado a buscar la verdad y la justicia, denunciando la falta de una investigación efectiva y la prolongada inacción del Ministerio Público. Años después de los hechos, sigue denunciando que nadie ha rendido cuentas y que la familia no ha recibido ninguna respuesta significativa por parte de las autoridades, dejando el caso en la impunidad.